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El Problema

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Como testimonia Rheingold (2007), los años 80 registraron la discreta efervescencia de las comunidades virtuales en EEUU de la mano de la difusión de Internet en centros académicos y de investigación. Por primera vez, se experimentaba la bidireccionalidad en espacios virtuales lo que significó, al mismo tiempo, la diseminación de una forma peculiar de autoorganizarse, de autogestionar el acopio, producción y gestión de información y conocimiento.

Aquellas formas de organización no tenían parangón en el mundo real: la relación asíncrona, el estar siempre conectado sin estarlo (una especie de contestador automático multitudinario), el ser protagonista de estos procesos y no mera audiencia pasiva, invitaban lógicamente a mirar la realidad de otra manera.

Hace poco tiempo lo importante era proveer el mejor acceso a Internet. Hoy en día hay tantos proveedores de acceso que la tendencia es a incrementar la competencia, en cuanto a calidad de servicio, atención al cliente, y precios. Probablemente, prevalezcan las grandes Empresas de telecomunicaciones e informática, como AT&T, MCI, IBM y otras, ó las Empresas de televisión por cable que ya empiezan a ofrecer este servicio.

Después de un tiempo lo importante era la calidad del diseño, y todos los servicios alrededor de esta área. De nuevo se crearon muchas empresas proveedoras de servicio de diseño de páginas Web. Hoy en día hay muchos programas que permiten elaborar rápidamente páginas Web de cierta complejidad. Incluso, para las páginas que requieren muchos elementos de animación, elementos multimedios de audio, video, gráficos, diseño de "frames", y otros "features", existen herramientas que facilitan bastante el trabajo. Al igual que sucede con los proveedores de acceso, la competencia es fuerte entre las diversas Empresas proveedoras de servicios de diseño, destacándose en el mercado las que ofrecen mejores condiciones para el cliente tales como: calidad , soporte técnico, asesoría y precio.

Hasta hace muy poco tiempo, las Empresas se preocupaban sólo por el acceso ó por diseñar un Web Site institucional, pasivo, de carácter meramente publicitario. Esta era la orientación que daban algunas Empresas a su presencia en Internet, y con mucha razón, después de un tiempo consideraban al Web Site como un centro de costos y gastos, sin ningún beneficio concreto para su negocio.

Esta orientación ha cambiado radicalmente. Ahora el ciberespacio, más que una autopista, luce como una ciudad completa con sus calles, avenidas, casas, terrenos y edificios. Hoy en día es más importante contar con una oficina virtual de negocios para la Empresa en el ciberespacio, donde se brinde una serie de servicios y se atiendan clientes, prospectos, proveedores y relacionados que una simple valla publicitaria en un sitio que nadie visita.

Es más efectivo, y tiene mucho más sentido, realizar esfuerzos en promocionar la existencia y ubicación de una oficina virtual, donde todos los días se brindan nuevos servicios y se ofrecen productos de interés, donde se genera una comunicación fluida con los diversos visitantes, se atienden sus necesidades, y se tratan de satisfacer sus requerimientos de información.

El Web Site debe ser un centro de beneficios y no de costos. El enfoque actual es su uso como oficina virtual combinado con el aprovechamiento inteligente del correo electrónico para facilitar las comunicaciones y concretar negocios. Aspecto que las instituciones universitarias han aprovechado y tomado para sus propios beneficios.

Si esta oficina se encuentra ubicada en un edificio que agrupa otras Empresas que se relacionan entre sí, se crea una Comunidad Virtual de aprendizaje. También puede tratarse de un Centro de negocios alrededor del cual en "parcelas virtuales" se ubican otras Empresas que generan servicios básicos, y donde concurren muchos usuarios que interactúan, generando así Comunidades Virtuales de alto potencial.

Ahora bien se hace necesario preguntarse ¿qué pasaba en la realidad en aquellos años? ¿Hasta qué punto la evolución social era indiferente o marcaba las pautas de lo que ocurría en ese nuevo territorio, más allá de la “frontera electrónica”? El concepto de que “Información es poder”, el pilar del modelo tomado por los centros universitarios y esto aunado a las tecnologías de la información, en general, e internet, en particular, las tensiones del sistema educativo, la flexibilidad organizativa de las empresas al amparo de nuevos modelos de gestión del conocimiento, el manejo de información que excedía el habitual marco en el que se desenvolvían individuos y colectivos, todo ello cosido por el sutil hilo de la interacción, conformaba lo que podríamos denominar la “factoría” de un nuevo poder. Y este nuevo poder fue apropiado por las universidades de todos los países.

Pues hasta no hace mucho, el conocimiento estaba fundamentalmente confinado entre los muros de las organizaciones que lo protegían como un “bien estratégico”. Se habla de ciertos individuos (científicos, expertos, docentes investigadores etc.), empresas, corporaciones, agencias públicas, agencias policiales o militares, centros de investigación, universidades, partidos políticos, sistema educativo formal, etc. Ahora, sin embargo, desde la irrupción pública de la Red, sobre todo desde lo que se podría llamar el proceso de resocialización de la “world wide web”, una parte sustancial de ese conocimiento reside en individuos, colectivos, empresas, organizaciones, administraciones e instituciones que se expresan en redes abiertas, turbulentas y expansivas. Como bien lo ha llamado Rheingold (2007)

Estos tres últimos términos no son metáforas literarias, sino que son categorías que permiten comprender la estructura de la Red que recibimos en cuanto nuevos usuarios:

·         Una red abierta: nadie controla al que entra, no hay cancerbero, ni gerente, ni “espigador digital” que se encargue de aplicar criterios selectivos de acceso;

·         Una red turbulenta: nadie controla la actividad de los demás (los gobiernos cada vez lo intentan más, pero, en principio, tratan de luchar contra este principio sin mucho éxito);

·        Una red expansiva: si no hay forma de controlar a quien entra y lo que hace, el contenido de la red crece constantemente de manera caótica, redundante y exponencial.

El medio virtual, poblado por ordenadores en red, teléfonos, televisión, los multimedia y sistemas de satélites, comenzó a solaparse con poderes tradicionales corporativos, militares, sociales, económicos y políticos. En unos casos, recortando sensiblemente su fuerza y la lógica de su preeminencia, en otros potenciándolos y multiplicándolos.

El poder de la información estaba basado anteriormente en el criterio de la exclusión (contra menos la poseyeran, más valiosa, más “puro” el poder que emanaba de ella). Sin embargo, en un mundo integrado por las comunidades virtuales aposentadas en las tecnologías de la información, el valor se desplazaba hacia la capacidad cooperativa de los agentes sociales. El ámbito digital convirtió a la información y el conocimiento en mercancías cruciales en las nuevas relaciones internacionales en un mundo rápidamente cambiante donde lo global y local adquirieron un significado nuevo, específico. Poseer información en exclusiva se volvió una tarea cada vez más espinosa, costosa, insostenible y, a la postre, estéril. La sociedad de la información reclamaba una participación que dinamitaba tales intentos exclusivistas, por más que durante bastante tiempo estos perdurarán con éxito pues todavía subsisten poderosas estructuras heredadas de la guerra fría.

De esta manera, según  Rheingold (2007) frente al “poder duro” de la guerra fría, blindado por la fuerza nuclear con su capacidad de destrucción y el valor de la información con el fin de mantener la vigencia de la política de bloques, surgió el “poder blando” sustentado en las tecnologías de la información.

 De la transferencia de información en una relación unilineal entre el procesador activo de información (Estado, empresa, medio de comunicación, etc.) y el receptor pasivo, se ha pasado al diálogo multilateral, transversal, interactivo, hasta alcanzar lo que se podría denominar la unidad básica de producción de información y conocimiento socialmente útil: la comunidad virtual (CV). En otras palabras, se está construyendo un mundo mucho más complejo, más ambiguo y menos esquemático, donde interactuar es poder. Un nuevo estado de las cosas caracterizado por multitud de archipiélagos de comunidades virtuales cuyas leyes de funcionamiento contravienen las rígidas reglas del poder duro que se ha conocido hasta ahora.

Las universidades no escapan a la efervescencia de las comunidades virtuales, por lo que Guzmán  (2005), señala que, la Universidad como subsistema de la educación formal debe revisar metas, fines y propósitos educativos, así como los aspectos organizativos, sus líneas pedagógicas y formación del profesorado. Debe incluir las innovaciones tecnológicas en sus espacios, desde orientaciones que optimicen los procesos académico - administrativos, dándole respuesta al proceso de enseñanza y aprendizaje, con la  formación, la guía, el  desarrollo físico, afectivo, social y moral de los ciudadanos. Y cabe destacar que esto lo logra a través de las comunidades de aprendizaje virtuales.

            Este trabajo presenta tres aristas de interés:

1.- Comunidades de Aprendizaje

·        Conceptualización y tipos. Función en el desarrollo del conocimiento científico.

·         Importancia para la universidad y la sociedad.

·         Estado del arte en la universidad y la sociedad

2.- Las TIC

·        ¿Qué son? Tecnologías actuales y en desarrollo. 

·        Uso de las TIC en los ambientes universitarios: docencia, formación de redes de trabajo, etc.

·        Perspectivas de uso y aplicación de las TIC en los ambientes universitarios

Relación con las comunidades de aprendizaje.

3.- La universidad:

·        Estado del arte con respecto al desarrollo de comunidades de aprendizaje. Experiencias en Venezuela

·        El uso de las TIC en la conformación y fortalecimiento de comunidades de aprendizaje

·        El caso de la UNESR

 

Objetivo General

Se plantea el siguiente objetivo general:

Explicar el rol que cumplen las TIC en la conformación, desarrollo y fortalecimiento de comunidades de aprendizaje virtuales en los ambientes universitarios.

Objetivos Específicos

1        Caracterizar las comunidades de aprendizaje virtuales a partir del estudio de la realidad universitaria en Venezuela 

2        Analizar la dinámica de las comunidades de aprendizaje virtuales en el contexto de dos universidades venezolanas

3        Interpretar el rol que han cumplido las TIC en la dinámica de desarrollo de esas comunidades

4        Construir un marco teórico que explique la dinámica de desarrollo de las comunidades de aprendizaje virtuales en ambientes universitarios venezolanos y el rol que cumplen las TIC en su conformación, desarrollo y fortalecimiento

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Comentarios El Problema

Estoy totalmente de acuerdo con usted. El docente es responsable del proceso ensenanza aprendizaje, por lo que requiere de una formacion integral permanente para enfrentarse a los desafios de su entorno, por tanto, debe estar abierto a los cambios ser flexible, generador de ideas basadas en las actuales tecnologias que el sistema actual exige.

aparte que en los actuales momentos se concibe la inteligencia artificial aplicada en la educacion sobre todo a nivel universitario, como objetivo para un efectivo proceso -aprendizaje, con la finalidad de reducir los costes del profesorado y mantener la atencion del alumnado, permitiendo cubrir sus necesidades educativas (oferta de formacion online) . 
















marilay pirela marilay pirela 01/12/2007 a las 17:57
observo en un onbjetivo dos objetivos..
Anónimo 19/03/2008 a las 05:30
con que finalidad es su objetivo general
Anónimo 19/03/2008 a las 05:31

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